Inicio > aprendizaje, capital humano, desarrollo mental, gestion del conocimiento > Gracias Steve Jobs por enseñarnos el camino del éxito

Gracias Steve Jobs por enseñarnos el camino del éxito

Uno de los pensamientos célebres de Platón fue el siguiente: “nada sucede por casualidad, en el fondo las cosas tienen un plan secreto, aunque nosotros no lo entendamos.”  Yo tampoco creo en la suerte, más bien creo en el poder de nuestra mente y de la pasión que ponemos en lo que hacemos, así que en vez de esperar que las cosas sucedan, estoy de acuerdo que es necesario tener una estrategia para alcanzar nuestras metas.  En mi caso, lo que me inquieta ahora es conquistar a una chica que la considero maravillosa…

 Luego de leer el libro “La ciencia de hacerse rico” de Wallace Wattles, y complementarlo con el estudio de la vida de Steve Jobs, he llegado a comprender cuál es el camino corto para conseguir lo que tanto anhelamos.  

 Por un lado, el libro de Wattles enseña que “el secreto” es iniciar un proceso interno de cambio de paradigmas.  Esto implica aceptar que existe una sustancia creadora que impregna todos los interespacios del universo y que un pensamiento en esta sustancia, puede producir la cosa que es pensada.  Para esto, es necesario visualizar todos los detalles de aquello que queremos conseguir y emocionarnos con esa imagen, como si ya lo tuviéramos.  Además, debemos tener un sentimiento de gratitud por lo que vamos a recibir.  Este camino no culmina ahí sino que nos dice Wattles que para acercarnos al objetivo debemos realizar acciones que produzcan más energía de la que tomamos o en otras palabras, que generen más bienestar a las demás personas.

 Pues bien, yo había llegado hasta el punto de visualizar mi sueño, pero me había bloqueado ahí y no había continuado a la etapa de la acción.  Sin embargo, luego de analizar la vida de Steve Jobs, el dueño de Apple, recibí el conocimiento que me permitirá completar la estrategia para el éxito.  

 Se dice que con la creación de sus primeras computadoras, Jobs ganó un millón de dólares a los 24 años.  Un año más tarde, 10 millones de dólares y a los 26 años tenía un patrimonio de alrededor de 100 millones, cuando fue despedido de la empresa que él mismo había fundado, de manera que vendió sus acciones.  Este revés lo aprovecha para comprar el pequeño estudio de animación de Jorge Lucas que sería conocido más tarde como Pixar, que dio origen a taquilleras películas como Toy Story.  Pixar fue absorbida luego por el gigante Disney, de manera que Jobs pasó a ser uno de los principales ejecutivos de esta corporación.  Para ese entonces, Apple estaba con problemas económicos y es ahí cuando Jobs aprovecha la oportunidad para capitalizar su antigua empresa y “regresar a casa”.

 El momento crucial en la vida de Jobs y que le significaría que a su muerte el patrimonio de Apple esté valorado en más de cuarenta mil millones de dólares, fue cuando decidió contratar a uno de los mejores ejecutivos del mercado para dirigir la empresa.  Fue el Presidente de Pepsi Co., quien estaba renuente de aceptar el cargo de CEO de Apple, una empresa que no era la líder y que tenía problemas financieros.  Lo que hizo Jobs fue dedicarle tan solo una frase que pasaría a la historia.  Parafraseando a Jobs: si tú aceptas trabajar conmigo vas a dejar de vender agua azucarada para darte la oportunidad de cambiar el mundo.  Y ambos lo hicieron!

 En esta historia, llama la atención la pasión que puso Jobs para alcanzar sus sueños, pero sobre todo el hecho de que a él nunca le motivó el dinero sino mejorar la calidad de vida de sus clientes con productos que él iba a diseñar.  Es ahí cuando vino a mi mente la clave que me faltaba para entender el secreto del éxito, es decir, dejar de lado el pensamiento egoísta o de competencia, por un pensamiento de abundancia y creativo. 

 Esto es algo que lo podemos hacer con cada una de nuestras acciones, por más simple que sean.  De hecho, a menos que seamos ermitaños y vivamos en las montañas, nuestra vida está interrelacionada con la de otras personas y con un medio ambiente en el que habitamos.  Es por esto que siempre vamos a tener la opción de afectar de alguna u otra manera estos escenarios.  Deberíamos preguntarnos si lo que hacemos produce mayor bienestar al prójimo, si estamos mejorando la naturaleza o si al realizar las transacciones estamos generando un mayor valor de uso de lo que entregamos en valor monetario.

 Me gusta una canción de flamenco llamada “Las cosas más pequeñitas” de Nolasco, que habla de lo bien que se siente este cantante con su amada tan solo por compartir momentos y detalles.  Yo me siento así con esta chica de la que les hablé, así que ayer decidí lanzar mi voz al viento y expresar públicamente que ella es una mujer maravillosa.  No sé que pase después, pero voy a seguir pensando en ella, emocionarme cuando la vea y compartir momentos agradables a su lado.  No sé, tengo una corazonada…

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: